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Compositor, intérprete y versión

Las figuras de compositor e intérprete parecen tener diferencias sustanciales en los ámbitos de la música académica y el mundo el rock. Lo mismo ocurre con la noción de obra y de “versión”. Se analizan aquí dos versiones de la misma pieza, una perteneciente al mundo académico, y otra al rock para discernir de qué forma se entienden ambas figuras en las diferentes esferas.

J. S. Bach – Fuga N°4 en Do# menor de El clave bien temperado

Clave: Christiane Jaccottet. Piano: Daniel Barenboim.

 

La pieza académica elegida es de J. S. Bach (1685-1750). Se trata de la fuga N°4 en Do# menor proveniente del primer libro de El clave bien temperado, escrito por el compositor alemán en 1722. Sin entrar en un análisis exhaustivo de la obra, podemos decir que es una serie de preludios y fugas, “un agrupamiento de piezas en todas las tonalidades posibles”[1] en una afinación que se encontraba “cercana de la propuesta por el teórico y compositor italiano Francesco Antonio Vallotti”.[2]

 

La primera versión es la de la clavecinista suiza Christiane Jaccottet (1937-1999), la otra versión, en piano, es la del director y pianista argentino Daniel Barenboim (nacido en Buenos Aires en 1942). Se puede pensar en la versión de Jaccottet como una especie de “grado cero” de la fuga de Bach. Si bien esto resulta imposible en cualquier interpretación humana, Jaccottet realiza una versión bastante neutra, lo que sería más fiel al supuesto original pensado por Bach y reflejado en la partitura. Por otro lado, la versión de Daniel Barenboim se acerca mucho más a un “estilo de autor”. En esta versión aparece mucho más marcada la impronta del intérprete. El elemento clave que marca la principal diferencia entre las dos versiones es el cambio en el instrumento que se utiliza: el clave en el caso de Jaccottet, el piano en el caso de Barenboim.

 

Para comenzar, se puede decir que el uso del clave supone este acercamiento al original. La pieza fue escrita inicialmente para este instrumento. En las diferencias que existen entre ambos instrumentos encontramos el principal cambio de una versión a otra. Hay dos grandes “mejoras” que supone el piano respecto del clave, la primera es que se le puede imprimir intensidad a las notas, pulsarlas y tener la posibilidad de regular la fuerza. La otra es que los sonidos se pueden sostener en el tiempo por un período más prolongado. Jaccottet se encuentra con estas dos limitaciones al utilizar el instrumento para el que la pieza fue escrita. El clavecinista, de todas formas y a pesar de estas limitaciones, logra mediante un fraseo particular distinguir los diferentes motivos, además del hecho de que, a un mismo volumen, los sonidos agudos tienden a sobresalir por sobre los graves. También utiliza el rallentando (por ejemplo en el compás 35) para lograr la sensación de pausa, o darle fuerza a la frase siguiente, como una especie de “tomar impulso”.

 

Daniel Barenboim se beneficia con los dos avances del piano en su versión. Disminuye considerablemente el tempo de la fuga. Mientras que la versión en clave dura tres minutos y medio, la del pianista y director argentino llega a los cinco. Esto no sería posible de realizar de esta forma en un clave, ya que las notas se apagarían o llegarían a un volumen muy bajo antes de alcanzar la duración pretendida. Pero la característica principal de la versión de Barenboim se trata de los diferentes grados de intensidad que utiliza durante la obra. Desde un comienzo casi inaudible, hasta el forte de los compases previos al final. Con esto puede resaltar alternadamente las diferentes voces. Por momentos los bajos toman el protagonismo, cosa que no sucede en la versión del clavecinista.

 

Comienzan a borrarse los rastros del estilo de época. Todos estos recursos hacen de la interpretación de Barenboim un tratamiento más cercano al período romántico que al barroco (aunque, por supuesto, la fuga de Bach no deja de ser una pieza barroca) en donde el estilo del intérprete está mucho más presente. En cuanto al tempo, en una versión de música académica, no existe la posibilidad de cambiar el compás. Daniel Barenboim hace una versión considerablemente más lenta pero lo que modifica es el valor de la negra. Estamos ante un caso casi extremo, usualmente el valor de la negra no cambia de una forma tan radical y en muchos casos el valor de la negra es el impuesto por el compositor, sin posibilidad de variación. Tampoco es posible modificación alguna en la estructura formal de la obra, los temas se mantienen indefectiblemente idénticos.

 

Y por supuesto, no hay alteraciones armónicas o melódicas (salvo quizás en el compás 47 donde Daniel Barenboim no toca, o lo hace de forma casi inaudible, la quinta corchea). Tampoco esto está permitido en el rígido mundo académico.

 

Après moi

Versión original: Regina Spektor (2006)

Cover: Peter Gabriel (2010)

 

Esta canción fue compuesta por Regina Spektor y se publicó por primera vez en su disco Begin to hope en el año 2006. La otra versión, de Peter Gabriel, salió en el 2010 en su disco Scratch my back.

 

Regina Spektor nació en Rusia en 1980. Podría decirse que fue una de las últimas mentes soviéticas que huyeron hacia EEUU durante el comunismo, pero no fue realmente así. Su familia, judía, no la pasaba nada bien en Moscú, por lo que decidieron migrar hacia Italia primero, donde sólo estuvieron un verano, y Nueva York después.

 

Allí Regina, de tan sólo ocho años, retomó las clases de piano que había abandonado en su tierra natal. Más tarde, ya adolescente, entró en contacto con la música popular (jazz, blues y especialmente Radiohead) y comenzó a escribir sus propias canciones de rock.

 

Peter Gabriel comenzó su carrera como vocalista de Génesis, una de las bandas emblemáticas del rock progresivo. En 1975 abandonó el grupo y comenzó una exitosa carrera solista que lo convirtió en un ícono de la música popular inglesa. Fue uno de los precursores en incorporar elementos de la “world music” (especialmente los ritmos provenientes de África) al rock. A comienzos de año editó Scratch my back, un disco de covers que incluye tanto artistas consagrados como otros jóvenes. Regina Spektor es una de las nuevas artistas elegidas. La particularidad del disco de Peter Gabriel es que se incluye una “devolución de favores”, hoy Peter hace un cover de Regina, próximamente Regina hará uno de Peter Gabriel. Esta suerte de “ida y vuelta” es una de las tantas búsquedas de Gabriel en su intento de ir más allá de las fronteras del arte.

 

Para comenzar este análisis sobre similitudes y diferencias,  se puede decir que las dos versiones coinciden en un tratamiento inusual de acuerdo con lo que marca la común dentro del género. En ninguna de las dos se presenta una guitarra eléctrica -instrumento básico del rock- o bajo eléctrico; y la percusión está prácticamente ausente, salvo en el tramo final de la versión original. En este caso hay, en ambas versiones, un acercamiento a la música académica. El instrumento principal de la versión de Regina Spektor es el piano, aunque también aparecen cuerdas, un xilofón y algo de percusión. La versión de Peter Gabriel está adaptada a una orquesta sinfónica y también se puede escuchar un piano cuyo aporte no es menor, pero no representa el acompañamiento principal.

 

Lo que hacen ambos artistas es un manejo de las intensidades diferente a lo característico en el mundo del rock. Regina comienza la canción atacando el piano con un stacatto cercano al forte y se mueve a un piano durante el tema B. Lo mismo hace con su voz, por momentos prácticamente susurra mientras que en otros utiliza todo su caudal de voz. La versión de Peter Gabriel hace algo similar. Comienza  con los metales a un volumen alto hasta el comienzo del tema A, en el que aparecen las cuerdas de forma suave. Previo al final de la canción hay un in crescendo en el tramo instrumental (una variación del tema A) que se extiende por más de un minuto.

 

Pero el análisis más rico puede encontrarse en las diferencias de ambas versiones. En el aspecto formal, vemos que la versión de Regina Spektor presenta, a grandes rasgos, un tema A y un tema B que alterna a lo largo de la canción. Utiliza un puente para llegar del tema A al B. Aparece un A’, musicalmente igual a A pero con la letra en ruso tomada de un poema autóctono. Peter Gabriel modifica esta estructura. Comienza la canción con una introducción que no está en la versión de Spektor. Reemplaza el tema A’ (con la letra en ruso) por una variación del tema A, en el que la orquesta realiza el crescendo mencionado anteriormente. Agrega un puente al finalizar el tema B. Esto va más allá de la construcción formal de su nueva versión. En la introducción, Peter comienza en un IV grado y no en la tónica. El puente tras el tema B marca otra clara diferencia. Regina Spektor deja el final de la frase en suspenso (“after me comes the flood”) y la resuelve al comenzar la siguiente frase, ya en el tema A. Peter Gabriel resuelve el tema B en la tónica y ahí agrega el puente previo a volver a comenzar el tema A.

 

Si bien el tempo en ambas versiones se mantiene prácticamente idéntico, Peter Gabriel vuelve a modificar la división interna de la canción. Regina Spektor hace su versión en 12/8 y Gabriel lo hace en 4/4, de esta forma pasa de una subdivisión ternaria a una binaria. Hay otra diferencia importante en la parte armónica. En la versión de Spektor hay preponderancia de acordes perfectos mayores, especialmente en la introducción. Donde los acordes suenan limpios y se distingue nítida la melodía que hace el bajo. Peter Gabriel “ensucia” los acordes con el agregado de séptimas y novenas.

 

Conclusión

Después de estos dos análisis (aunque siempre existen excepciones), se podría decir que  en la música popular (en este caso el rock) hay una mayor libertad para trabajar con la creación de otro. En la música clásica hay cierta rigidez (que seguramente proviene del academicismo) en la que hay algunos aspectos de la pieza que deben mantenerse fieles al original, que son prácticamente intocables. Uno de estos aspectos es la estructura formal. No hay posibilidad de modificar el orden en que se presentan los diferentes temas. También está el aspecto rítmico, si bien es posible acelerar o retardar el tempo de la obra, no se modifica el compás, sino que en la mayoría de los casos se varía el valor de la negra, y siempre dentro de un límite, generalmente establecido por lo que dicta el compositor. Otro aspecto es el melódico y armónico. Las notas que se ejecutan deben permanecer igual en las diferentes versiones, si hubiere algún cambio significativo en este aspecto estaríamos hablando de una variación la original. Hay casos más extremos, como el disco de covers de Cat Power (The greatest) en el cual no es posible reconocer la canción si no fuera por la letra; también tenemos la versión de Yes de “America”, originalmente de Simon & Garfunkel, en la que la banda británica le agrega a la canción dos “solos” instrumentales que la estiran hasta los diez minutos (de los tres que dura la original); otro de estos ejemplos más extremos es el caso de Bob Dylan y las versiones en vivo de sus propias canciones, las cuales se tornan irreconocibles. La pregunta que surge entonces es qué es lo que permanece de la canción original para que podamos seguir hablando de la misma obra. Qué hay en una versión que no la convierte en una canción nueva. En la mayoría de los casos suele ser la letra, pero también hay excepciones en este caso, Charly García suele hacer versiones “fieles” de clásicos de los 60s con letras en español escritas por él como por ejemplo el “I’ll feel a whole lot better” de The Byrds en la que Charly transforma la letra para que diga exactamente lo contrario. Puede permanecer la letra, la melodía, la armonía, el ritmo o hasta el hecho de haberse basado en la obra original. La libertad que propone el rock desde sus comienzos nos ayuda a aventurar una respuesta.

 

Tampoco aquí hay una regla que seguir, una <st1:personname productid="\"norma" a\"="" w:st="\"on\"">norma a</st1:personname> la que atenerse. Parece ser que “vale todo” siempre que haya algo anclando ambas versiones, que en algún punto el oyente reconozca de dónde proviene la canción. Al contrario de lo que ocurre en la música académica, al comercializar un disco de rock, se postula como figura principal al artista que interpreta las canciones (que generalmente suele ser el compositor, ya sea una banda o un solista). Un ejemplo concluyente es el disco de Peter Gabriel, del que se desprende la canción analizada. <i style="\"\"">Scratch my back</i>, que apareció en febrero del 2010, es un disco de Peter Gabriel a pesar de que las canciones no sean de su autoría. Lo importante en el rock parece ser el intérprete, más allá de si escribe o no sus canciones.<o:p></o:p></span></p> <div style="\"\""> <!--{cke_protected}%3C!%2D%2D%5Bif%20!supportFootnotes%5D%2D%2D%3E--><br clear="\"all\""> <hr align="\"left\"" size="\"1\"" width="\"33%\""> <!--{cke_protected}%3C!%2D%2D%5Bendif%5D%2D%2D%3E--> <div id="\"ftn1\"" style="\"\""> <p class="\"MsoFootnoteText\""> <a href="\" _cke_saved_href="\"#_ftnref1\"" name="\"_ftn1\"" style="\"\"" title="\"\""><!--{cke_protected}%3C!%2D%2D%5Bif%20!supportFootnotes%5D%2D%2D%3E--><span class="\"MsoFootnoteReference\""><span style="\"\""><span class="\"MsoFootnoteReference\""><span style="\"font-size:" 10pt;="" font-family:="" times="" new="" roman";\"="">[1]</span></span><!--{cke_protected}%3C!%2D%2D%5Bendif%5D%2D%2D%3E--></span></span></a> <span lang="\"ES-AR\"" style="\"\"">Boyd, Malcolm, <i style="\"\"">Bach</i>, Salvat, 1986, Barcelona, p. 96.<o:p></o:p></span></p> </div> <div id="\"ftn2\"" style="\"\""> <p class="\"MsoFootnoteText\""> <a href="\" _cke_saved_href="\"#_ftnref2\"" name="\"_ftn2\"" style="\"\"" title="\"\""><!--{cke_protected}%3C!%2D%2D%5Bif%20!supportFootnotes%5D%2D%2D%3E--><span class="\"MsoFootnoteReference\""><span style="\"\""><span class="\"MsoFootnoteReference\""><span style="\"font-size:" 10pt;="" font-family:="" times="" new="" roman";\"="">[2]</span></span><!--{cke_protected}%3C!%2D%2D%5Bendif%5D%2D%2D%3E--></span></span></a> <span lang="\"ES-AR\"" style="\"\"">Boyd, Malcolm, <i style="\"\"">Bach</i>, Salvat, 1986, Barcelona, p. 98.<o:p></o:p></span></p> </div> </div> <p></p><p></p>

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