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El tango, entre la renovación y la nueva ola
Entrevista a Lionel Godoy

Entrevista a uno de los locutores de mas larga experiencia en la radio y un prestigioso conocedor del tango, quien conduce La noche con amigos, un programa exitoso de la 2x4.




Desde los años '20, la radio fue el principal medio desde el cual el tango logró difundirse y es por eso que terminó siendo una de sus instituciones legitimadoras. Sin embargo, durante la década del '60, también fue el medio que impulsó los nuevos géneros que venían del exterior y que lograban captar la atención del público más joven. Si tuviéramos que hacer un ranking de los 10 locutores que más se han ocupado del tango, sin duda entraría el nombre de Lionel Godoy. Forma parte de la época en que los locutores vestían con esmoquín y trabajó en las principales radios: Radio El Mundo, Radio Rivadavia, Radio Nacional y Radio de la Ciudad, actualmente la 2X4, desde donde transmite La noche con amigos, programa que mantiene al aire hace treinta y cinco años. Vivió en carne propia la crisis del tango durante la era del Club del Clan y es por eso que es una referencia ineludible a la hora de recuperar la coyuntura de esa época.

 
¿Cuál era la situación del tango hacia 1960?

La época de oro fueron las años '40 pero la mayor producción discográfica se dio en los '50, por ejemplo, Troilo grababa todos los días. Pero al final de esta década comienza la decadencia del interés popular por el tango. En la segunda mitad de los '50 llega Pérez Prado y Los Huauancó, música que se consideraba más “fresca” y el tango empieza a ser considerado aburrido o lento. Las grandes orquestas como la de Canaro siguen grabando pero la mayoría se frena. En los '60, la crisis del tango se profundiza ante el enfrentamiento con la Nueva Ola.
 
¿El público joven comenzó a escuchar otros géneros?

Fue una lucha entre los cantantes extranjeros y el tango. Los temas divertidos que se escribían en esa época –como “Azucar, pimienta y sal” de Varela– era para ver si se podía recuperar al público joven. La realidad es que lo consumía un público casi cuartetero. El único que logró levantar un poco al tango fue Sosa, Raúl Lavié tenía destino de actor, no era tanguero.
 
¿Pero no surgieron grandes cantantes?

Sí, a raíz de la presión de las discográficas, llega una época de resurgimiento del chansonnier (cantante) al tango. Se venía de una época donde el cantante estaba medio oculto por los directores de orquesta. Aparece Morán, Laborde, Goyeneche y Juárez. Había una especie de celo profesional entre el director y el cantór. Pugliese se ponía muy mal porque la gente dejaba de bailar cuando salía Morán. Tanturi lo echa a Castillo porque le pidió un aumento de sueldo y le dijo: “Te vas a cagar de hambre”. Pero se fue igual y en el primer concierto que hace mete 10.000 personas.
 
¿Y todos estos grandes no pudieron enfrentar a la nueva ola?

El tango no es lo que entró en crisis, sino los tangueros, “se quedaron”. Varela graba un tema con Tita Merello que se llama “La nueva ola” criticándola. En el '68 hubo un resurgimiento de las orquestas como la de Pugliese pero ya no había “palcos tangueros”.
 
Teniendo usted un programa donde se pasaban tangos, me imagino que tendría relación con las discográficas de la época. ¿Les interesaba promocionar la música de Buenos Aires?

Como dije antes, las ventas del tango venían en caída y la Victor es la primera discográfica que busca atacar con algo nuevo. Lo traen a Ricardo Mejías (de México) y le encargan hacer una nueva fuerza juvenil, de donde nacen la Nueva Ola y el Club del Clan. Mejías toma a un artista, le pone un personaje, un nombre y “lo saca”. Así salió Lavié, Palito y los demás. Las discográficas dejan de promocionar el tango porque crece Palito Ortega y caen las ventas. La Columbia tenía a Sosa y la Odeón hacía también folklore (el gerente era el marido de Ramona Galarza) pero el tanguero viejo quería seguir escuchando a Rodolfo Biaggi.
 
¿Usted piensa que a los músicos de tango les costó enfrentar esa situación?

Es cierto que el tanguero tiene una gran deformación: “cuida su quintita”. El folklorista se junta. Mercedes Sosa grabó con todos, incluso con tangueros. Grabó con Chiqui Pereira, María Graña o Guillermo Fernández. Mariano Mores no graba con chicos nuevos ni reconoce influencias como las de Canaro. Pero también es cierto que Mejías destrozó todas las matrices de tango, “fue un criminal”. Destrozó versiones de Rufino con Di Sarli y temas de Goyeneche. No creo que los directivos de la Victor hayan querido destruir el tango pero sí buscaban crear una fuerza nueva que lo tape, querían conquistar a la juventud. Hoy en día BGM está reeditando algunas cosas que aparecieron.
 
¿Desde las radios se intentó ayudar al tango?

No había radios de tango, había programas de tango. Los programas tradicionales tenían una cartera de avisadores y peleaban contra la Nueva Ola como podían. Los otros invitaban a los jóvenes del Club del Clan. Muchos productores de tango pusieron programas de música moderna. Fue una pelea comercial.
 
¿Querían ayudar pero no era negocio?

La Victor ponía un locutor con cada grupo. A Sandro y los de fuego los presentaba Larrea, a Nestor Fabián y Violeta Rivas los presentaba yo. Mi programa nace como un programa musical / periodístico e intercalábamos con discos de tango pero algunos se volcaron directamente a promocionar la Nueva Ola y tiraron el tango a la mierda. Por ejemplo, el programa de Antonio Barros, que terminaba los programas diciéndole a los jóvenes, “Sean buenos”. Todos los artistas consagrados pasaron por ahí.
 
Por lo que tengo entendido, no se le prestaba tanta atención al rating en esa época. ¿Cómo sabían si al público le gustaba un artista nuevo?

Ahora se graba poco pero antes las grabadoras sacaban discos todo el tiempo. Te dabas cuenta de que un músico funcionaba porque la grabadora mandaba material. Si mandaba material es porque estaba grabando sino es que ya no era negocio, “no caminaba”. También es cierto que los discos de tango eran más caros, los jóvenes son los que mueven las discográficas (el jubilado no tiene plata para comprar tantos discos). Con lo que salía un disco de tango te comprabas 3 del Club del Clan. Otro indicador era la cantidad de presentaciones que hacían. Los del Club del Clan hacían 7 presentaciones por noche.
 
¿La nueva ola estaba comercialmente mejor estructurada para los cambios que estaban sucediendo en el mundo de la música?

Bueno, otro problema para el crecimiento del tango fueron los sindicatos. Los sindicatos pedían cosas que no se podían pagar y sumando los impuestos (AADI, SADAIC) era peor. Las orquestas de tango eran de 14 músicos y se hacía muy caro. Si les pedías tocar media hora y luego bajar y tocar media hora más, el delegado te decía: “Si la orquesta baja, cobra otra vez”. También los músicos se zarpaban porque “comían con su mina” (implicaba darle de comer a 28 cubiertos).
 
¿Intentaban sostener las costumbres de la época de oro?

Sí, pero por ejemplo, el folklore supo adaptarse. Logró armar un negocio que incluso levantó la venta de guitarras durante la década del '60. De ahí nació el programa Guitarreando con Antonio Carrizo. En la televisión, sólo estaba Grandes valores del tango pero sólo pasaba tango tradicional gracias a que todavía vivían las grandes orquestas.
 
Otra corriente que tomó mucha fuerza en esa época fue la llamada Renovación del tango. Piazzolla, Estampone y Salgán entre otros. ¿Cómo se consideraba esta nueva corriente en el ambiente del tango?

En el '47, mientras Piazzolla estuvo con Troilo, era aceptado incluso como un gran músico. Pero en los '50, cuando arma el octeto, empieza a “soñar cosas raras” y ya no funcionó más. El tanguero no escucha a Piazzolla, no porque no lo quiera… porque no lo entiende.
 
¿En su programa se hablaba de Piazzolla?

Una vez me mandaron a pelearlo. Le dije: “Vengo a hacerlo enojar”, y le pregunté por qué no le gustaban los cantantes. Me respondió: “Porque cantan siempre lo mismo”. Le dije que reconocía su capacidad musical pero su arte no me llegaba. Él me contestó: “Tiene que afinar el oído, tiene que aprender a escuchar la música buena”. Era muy peleador, por eso le pregunté: ¿Usted se pelea siempre? Y Piazzolla le contestó: “A mí me atacan y yo me defiendo”.
 
¿Piazzolla era muy obstinado a la hora de defender su obra en los medios?

Sí, Piazzolla tuvo un enfrentamiento legendario en Canal 9 con Varela (que acababa de sacar un tema que se llamaba “Haceme el cucú”). Le preguntaron: “Maestro Piazzolla, qué opina de la renovación de Varela?”. Y respondió: “Que es una porquería, que no se puede escuchar”. Varela le contestó diciendo que “Piazzolla hacía música para cuatro franceses”. Siguieron discutiendo hasta que Piazzolla se levanta y Varela le grita al aire: “Andá, rengo de mierda”.
 
¿Todos los que pretendían renovar el tango tenían esa actitud?

No, Garello la hizo bien porque era innovador pero sin dejar el sabor a tango. Atilio Estampone no funciona porque mete a Vivaldi en el medio. A Salgán lo consideraban una orquesta complicada y no lo dejaban grabar pero es un genio, no perdía el efecto tango, te hacía sonar el “chan chan” maravillosamente. Goyeneche era conocido y popular.
 
¿Cómo es eso de “conocido y popular”?

En el tango la cosa se divide entre “lo conocido” y “lo conocido y popular”. Castillo es conocido y popular, Susana Rinaldi es conocida pero no popular (no vendía discos ni entradas). Lo mismo ocurría con Piazzolla.
 
Claro, la competencia con la nueva ola era la competencia por “lo popular”

En la música, la juventud mueve las masas. El rock es una música fuerte que les entra por la piel y descubren el tango recién cuando “los deja la mina”. También les fueron sacando los medios de comunicación. Los medios hablan de los tangueros sólo cuando se mueren. A Sosa lo veló una multitud y eso ahora ya no sucede.
 
¿Cuál considera usted que sería el último gran éxito del tango?

El Sexteto Mayor fue uno de las últimas orquestas en trabajar fuertemente por todo el mundo con su espectáculo Tango Argentino. Fueron a Nueva York, Japón y Europa. Pero lo que sucede es que hoy los tangueros no tienen personalidad. Antes escuchabas a Pugliese y era Pugliese, Darienzo era Darienzo. Hoy hay mucha influencia de Piazzolla ¿Quién dijo que, desde los '90, a la gran masa tanguera le gusta Piazzolla?
 
¿Piensa que en eso también pudo influir la promoción desde los medios?

La etapa grande del tango murió y no vuelve más, ni siquiera piden temas nuevos en la radio. A mí me gustan los nuevos del tango, pero no pueden terminar de ganar plata. Grabar es caro, la producción es cara y el compact es caro. Incluso armando una súper orquesta con los que hay ahora, no sabrían qué tipo de tango hacer ni cómo venderlo para que puedan vivir todos. Por otro lado, hoy en día, la venta del tango al interior no se hace porque no hay tango en televisión y porque no hay lugares para tocar. Las orquestas no tocan lo suficiente y no se pueden mantener. El oyente de tango no es de crecimiento permanente. Crece muy lentamente pero por lo general es un “staff”. El tango vive del disco y del recuerdo.
Carlos Eduardo Penna
dice:

El tango, fueron epocas romanticas, hoy no hay poetas, un Homero Manzi, un Catulo Castillo, o un Discepolo, las orquestas con doce musicos, dos cantores, no se podrian pagar, hoy hay buenos musicos, pero tocando tango, no ganan dinero, a decir verdad todo quedo en ek disco o C.D, Troilo, Pugliese, Di Sarli, Darienzo, Tanturi, Fresedo, etc.... una verdadera maravilla, ya paso, como la musica clasica, Chopin, Lizt, Mozar, etc, no se crea ese tipo de musica, en lugar de mejorar se empeora, hoy se escucha con exito, a los conjuntos, de cumbia, la musica Cordobesa, la mona Gimenez, etc.
04.06.14


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