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Noche de rock y arte en el Colón
Charly García, interpretado por Charly García,The Prostitution y la Orquesta Kashmir. Escenografía de Renata Schussheim. En el Teatro Colón. 23 de septiembre de 2013, 20 30 hs.



Líneas Paralelas – Artificio Imposible,
unasuite de ciencia ficción en dos actos, es la excusa para que el músico de rock argentino, con más de cuarenta años de trayectoria, se presente en Teatro Colón. Con un comienzo puntual y a sala llena una vos en off anunció el nombre de la obra y comenzó el concierto.

Durante este último tiempo Charly ha comentado que el origen conceptual de su nueva obra surgió de una conversación con Yoko Ono cuando en 1997 la artista japonesa visitó Buenos Aires. En el detallado programa de mano, (¡la información supera a las propagandas!), se puede leer lo siguiente: “Charly explico lo de las Líneas Paralelas como las dos notas que forman el acorde y una tercer nota que lo “desempata”, llevándolo para el lado de la euforia o de la melancolía. Su idea es que el espectador sea esa tercer nota, haga su propia interpretación y arme sus propias líneas paralelas”. Además, días previos al concierto el músico lanzó a la venta el libro Líneas Paralelas de su autoría; fiel a su estilo incisivo cuando lleva a cabo un proyecto.

Más allá de que el público haya interpretado o no el concepto del concierto (basado en una teoría que llevada a la práctica es más una fantasía que una realidad), la suite consiste en una selección de sus temas con arreglos orquestales para la ocasión.  La canción con que se dio comienzo a la primera parte de cuarenta y cinco minutos es “Dileando con un alma (que no puedo entender)”. Luego de un intermedio comenzó la segunda parte, de una hora de duración, que cerró con “Inconsciente colectivo” y un saludo final sin bises pero con unas palabras de Charly en agradecimiento.  
 
Se presentó un repertorio que no fue renovado, en comparación a los recitales de los últimos años, pero sí contó con algunas valiosas incorporaciones como “Reloj de plastilina”, “Vos también estabas verde”, “No me verás en el subte” y “Veinte trajes verdes”. Incluso, se escuchó un fragmento del tema “Kashmir” de Led Zeppelin que le da nombre a la orquesta. Sentado solo en un sillón con su teclado al costado del escenario, Charly interpretó “Cuchillos” uniéndose a la voz en off de MercedesSosa(quien recordemos que también tuvo su propia función en el Colón en noviembre del 2006, previo a su cierre para ser refaccionado).
 
Por otra parte, la escenografía y el vestuario, de gala para todos los músicos, estuvieron a cargo de la artista plástica Renata Schussheim, colaboradora de Charly en varias oportunidades. En sintonía con el concepto de las Líneas Paralelas el escenario se centró en un camino de ruta en el que las paralelas  terminan por “unirse” cuando se enfrentan a una pantalla con proyecciones (esta unión es de la que habla García cuando se refiere al “artificio imposible”). También se contó con la performance del actor Jean FrançoisCasanova en su interpretación de  “la tercera” en “No me veras en el subte” y “Tango en segunda”. Los músicos fueron dispuestos siguiendo las líneas de la escenografía. La Orquesta Kashmir la conforman dos cuartetos de cuerdas y The Prostitution es una banda de rock que también incluye violonchelo, violín, bandoneón y xilofón. Los invitados fueron el cantante estadounidense Bernard Fowler y el saxofonista argentino Bernardo Baraj.
 
Otro aspecto a mencionar es el comportamiento del público que fue acorde al ámbito, evidentemente el lugar condicionó (en el buen sentido) tanto  la actitud de los músicos como la de los espectadores. Charly fue cauto en todo momento y quedó en claro que su intención era imprimirle a su presentación la identidad de un concierto, muy distinta a la de un recital. Igualmente los fans pudieron expresarse a través de los infaltables cantos.
 
Finalmente, con el telón bajo se escuchó el audio del “Sarabande” de Händel (cuarto movimiento de la Suite para clave en re menor HWV 437) en la versión de la película Barry Lyndon (1975) de Stanley Kubrick, de la cual Charly se inspiró para hacer su propia interpretación registrada en su disco Demasiado ego (1999). Último momento musical que le dio a la noche un final dramático y teatral.
 
El resultado fue un concierto evidentemente bien ensayado, con un nivel musical general muy bueno y sin desperfectos técnicos. Es un evento al que vale la pena asistir si uno tiene el dinero que exigen los elevados precios de las entradas (desde $ 280 hasta $ 1800) y el amor por la música de este gran artista argentino. La próxima función será el  lunes 30 de septiembre y posiblemente se agreguen dos funciones más en febrero del año próximo.  
adrián diaz
dice:

Hermosa reseña !
16.02.15


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