Búsqueda
entrevistas
Críticos en primera persona
Entrevista a Griselda Soriano
Editora de una de las publicaciones digitales de cine más interesantes en el panorama porteño, El ángel exterminador, y colaboradora de la revista Haciendo Cine, Griselda Soriano es una de las voces críticas jóvenes productivas del momento. En esta charla comparte su visión sobre esta disciplina y algunas de las problemáticas que la rodean.



-¿Cuál es el panorama de la crítica de cine en los nuevos medios?

-Yo creo que estamos en un momento en donde se está redefiniendo qué es el cine, qué lugar ocupa y cómo la gente se relaciona con este lenguaje. Pero también me parece que se está pensando de qué manera la crítica se relaciona con el cine y con sus espectadores. Hoy los medios de comunicación tradicionales, que eran los espacios donde la crítica se desarrollaba, están en decadencia o tratando de reinventarse. La crítica acompaña este proceso, que no es necesariamente malo, sino que es el resultado de la aparición de Internet y las nuevas tecnologías.
Este contexto permite que se generen nuevas maneras de trabajar para los críticos, pero también los límites se vuelven muy borrosos, porque con estas nuevas facilidades, los espacios de opinión sobre cine proliferan y se pueden encontrar todo tipo de textos, buenos y no tanto. Lo atractivo de escribir en la web es que generalmente no te impone ningún criterio a priori, depende de lo que uno quiera hacer, pero por otro lado, es muy difícil como lector orientarse y discernir qué leer. Creo que todo esto es un proceso que a pesar de que ya lleva unos años aún está muy fresco, y para mí es una gran incógnita qué va a pasar en el futuro y hacia dónde nos llevará.
 
-Como dijimos, la web se ha convertido en un campo minado de textos sobre cine, ¿se puede identificar alguna tendencia en la escritura que predomine sobre otras?

-Me da la sensación de que sucede lo contrario: hay mucha diversidad. A los que escribimos, los nuevos formatos de escritura que habilita la web, que son muy libres, nos hacen reflexionar sobre cómo se piensa uno a la hora de escribir un texto y de qué manera se enfrenta a esta tarea. En esa reflexión pueden surgir muchísimos tipos de escritura, y esa es una de las grandes virtudes de estos nuevos espacios. A diferencia de los medios tradicionales, en donde las restricciones son más claras, Internet te da una libertad total y los límites los ponés vos.

-¿Cree en la necesariedad de la crítica de arte?

-Creo que sí es necesaria. Es decir, necesaria dentro de algo que ya de por sí no lo es, como pasa con el cine y el arte en general, pero eso ya es otra discusión. En comparación con otros momentos históricos en donde había menos instancias de difusión, actualmente su rol parece estar bastante minimizado, pero para mí sigue siendo importante. Hoy existe una conexión más directa con todo y una posibilidad de que las obras y textos circulen de una forma casi ininterrumpida, como sucede en el caso de la web. Por ejemplo, si querés información sobre lo que pasa antes o después del estreno de una película, tenés miles de maneras que antes no existían. Quizás esa falta era lo que en el pasado posicionaba mejor a la crítica de arte. Hoy creo que estamos todos bastante inseguros con respecto a la necesidad de esta disciplina y sus objetivos, pero también creo que la crítica cumple una función distinta. No es lo mismo cualquier persona que escribe un comentario personal sobre una película en cualquier página de Internet, ni la difusión que hace un agente de prensa, ni un texto informativo en el suplemento de espectáculos de un diario que una crítica. Para mi existe una diferencia entre alguien que se plantea profesionalmente escribir sobre cine desde el lugar de la crítica que desde el lado de lo periodístico, o desde otros lados más descontracturados. La crítica tiene que ver con una vuelta de tuerca más, con el pensamiento y la reflexión sobre el cine en general y las particularidades de cada película. La crítica también pone en juego lo subjetivo, pero no sólo la mera opinión, sino una subjetividad que se puede justificar y argumentar. Cuando un texto sobre cine es pura opinión personal, algo que a veces pasa en lo que uno lee en la web, todo se empieza a poner pantanoso. Personalmente, no creo que esa sea una crítica, pero también reconozco que es muy difícil saber cómo y dónde poner un límite. Yo no soy nadie para decir que está bien o que está mal, y tampoco creo que haya alguien que sea el encargado de decir si algo es o no una crítica. Creo que uno como lector va discriminando qué tipo de escritura le interesa y cual decide descartar.

-¿Al espectador común le interesa leer crítica?¿O son sólo los cinéfilos los que se interesan en ella?

-Me parece muy importante el contacto del público con los textos sobre las películas. A veces ese contacto es previo y a veces es posterior. Pero lo importante es que exista. No creo que sea sólo un grupo reducido de lectores cinéfilos los que se acercan a los textos. Particularmente me interesa no quedarme encerrada en el nicho y abrir el juego a nuevos lectores, porque creo que un ámbito que se cierra sobre sí mismo no tiene más futuro que ese. Además la cantidad de gente que lee críticas también depende de la impronta que tiene cada medio; quizás es menor la cantidad de lectores de textos académicos que la que lee textos menos especializados, pero siento que el público y los espectadores se interesan bastante por la escritura sobre cine en general. Se suele creer que las críticas le dictan al público una suerte de agenda de lo que tienen que ir a ver a las salas, pero yo no creo que sea tan grande nuestro poder de manipulación. Quizás en el caso del cine más independiente esto pase, pero no me parece algo que pueda darse por sentado.

-¿Hay algún estilo de escritura que le gusta más que otro?

-No me suelen interesar los textos sobre cine que son puramente informativos, tampoco las críticas que son como recetarios donde se transcribe el argumento y se habla un poco de la fotografía, otro poco de los actores, y listo. Me parece que una crítica debería plantear alguna idea, alguna reflexión que sea el hilo conductor de lo que se está escribiendo. Para mí las críticas interesantes son las que te hacen pensar, las que abren ideas en las que uno no había reparado al ver la película. Tampoco creo que la buena o mala escritura dependa exclusivamente de la formación profesional del crítico. De hecho, estoy convencida de que no existe una manera unilateral de acercarse a la escritura sobre cine que lleve a escribir de una manera, digámosle, correcta. La profesionalización, aunque es necesaria, no es fundamental. Lo importante es la práctica; hay que interesarse y reflexionar sobre la propia escritura y ver mucho cine.

- La revista virtual El angel exterminador es una de las pocas publicaciones online que se dedica no sólo a reseñar estrenos, sino películas de todas las épocas. ¿Cómo surgió la idea de crearla y qué otros lineamientos la definen?

-La revista, que tiene un formato digital, nace en el 2006. Tuvo un surgimiento muy espontáneo. Ese año muchos alumnos de la licenciatura en Artes de la UBA nos pusimos de acuerdo para viajar al Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, que en ese entonces se hacía en marzo. Para algunos era el primer festival y, en ese clima de intercambio de ideas, charlas de pasillo o de cruzarte por las ramblas, estaba dando vueltas el proyecto de hacer una revista o generar algún espacio que se encargara de la reflexión cinematográfica. En aquel momento encontrar dónde escribir era más difícil que ahora, porque no había tantos medios digitales instalados. Entonces pensamos en alguna publicación que saliera a la comunidad desde nuestra facultad. Pero tampoco lo pensamos en un sentido institucional; el objetivo no era que la carrera nos respaldara sino desarrollar, como alumnos que todavía estaban cursando, una escritura crítica. La idea era hacer algo con la realidad que teníamos que enfrentar: queríamos escribir, no teníamos donde, entonces dijimos “inventémoslo nosotros”. Hoy, mirándolo con más perspectiva, creo que nuestra meta era aprender escribiendo, discutir lo que veíamos, pensar qué nos gustaba y qué no, y además poner en práctica todo lo que habíamos aprendido en la licenciatura. Igual, siempre estuvimos de acuerdo en que no queríamos hacer una revista académica. Queríamos que fuera una revista con una pata en cada lado, que tuviera esa base teórica y conceptual pero que no circulara sólo en el mundo académico. Nuestros propósitos eran que nos leyera cualquier persona y que nuestra publicación sumara algo a la difusión del cine. Esto es algo que personalmente me obsesiona en todos los ámbitos de la vida: abrir el juego y no encerrarse sobre sí. Desde aquel 2006 la revista mutó bastante. El grupo se abrió, empezó a participar mucha gente que no tenía que ver con la carrera, que venía de otros lugares, incluso hasta de otros países. Hoy nuestra publicación está abierta a la colaboración de cualquiera, y esto nos interesa pensando un poco en ser coherentes con la manera en la que se originó El ángel exterminador. El que la lea se va a dar cuenta de que hay notas tanto de gente que recién está empezando como de críticos que ya vienen trabajando hace años. Incluso hemos publicado textos de escritores con mucha más trayectoria que nosotros. Toda esta mixtura es lo que nos atrae: ser un espacio abierto tanto para quien quiera escribir como para quien quiera leernos.
ceci perna
dice:

Grande Gri! Gracias por tanto trabajo apasionado e inteligente. A vos y a toda la gente del angel exterminador. Y a seguir mirando, leyendo y escribiendo enamorados de cine.
17.04.14


Nombre
Email
Comentario