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Humanidad y tecnología: ¿la disolución del sujeto?
La humanidad aumentada. La administración digital del mundo, de Éric Sadin. Buenos Aires, Caja Negra Editora, 2017

“El infinito astral es perceptible sobre la pantalla: Misión Júpiter 18 meses más tarde se superpone en letras blancas mayúsculas sobre un fondo oscuro, salpicado de estrellas”. Así comienza  La humanidad aumentada. La administración digital del mundo, el ensayo que Éric Sadin escribió en 2013 y que Caja Negra editó este año por primera vez en Argentina.  La descripción corresponde a  una de las escenas fundamentales del film de Stanley Kubrick  2001: odisea del espacio, y sirve de anclaje inicial al filósofo francés para plantear y estructurar una situación actual, por eso de difícil abordaje, de una manera pedagógica y hasta entretenida por momentos: las interrelaciones entre humanidad y tecnología.

 

Con muchos puntos de contacto entre su planteo y la ciencia ficción, Sadin retoma una de las características más emblemáticas de este género, su popular aura profética,  como recurso de argumentación de su ensayo. Y así, “la instauración de una condición inextricablemente mixta  –humano /artificial‒”, su hipótesis de trabajo, se ve plasmada a través de relatos verosímiles de nuestra cotidianeidad explicados con un discurso científico contemporáneo. Y para que el entendimiento sea aún mayor, y la referencia identificable por el lector,  se vale de más de una decena de películas en las que resalta su carácter premonitorio.

De esta manera, en el capítulo “De la revolución digital al advenimiento de una antrobología”, Playtime (Jacques Tati, 1967) ilustra la generalización en el uso de procedimientos electrónicos encargados de racionalizar actividades empresariales. Mientras tanto, Matrix (Wachowski, 1999) da cuenta de nuestro destino en el camino hacia la matematización de la vida en “La vida robóticamente corregida”. Finalmente AI (Spielberg, 2001) “muestra siluetas longilíneas parcialmente antropomórficas que encarnan una era superior y muy tardía de la inteligencia artificial o del final de la vida humana”, en el capítulo “De la inteligencia a la vida de los procesadores”, por citar solo algunos ejemplos. Ideal para los amantes del género.

Sin embargo, La humanidad aumentada. La administración digital del mundo admite otro abordaje: el de la alienación. Inmersa en una problemática contemporánea, la obra desanda los caminos de Ludwig  Feuerbach, el filósofo que postuló aquello de que no fue Dios quien creó al hombre sino a la inversa, y demostró cómo finalmente el producto domina al productor. El pensamiento en el que basó Karl Marx su teoría de la enajenación  puede leerse sino directamente al menos entre las líneas más pesimistas de los preceptos de Sadin y su instauración de la condición antrobológica.

Y es que el sujeto como lo conocemos se disuelve en pos de una nueva antropología: la antrobología. Un neologismo que Satin plantea para referirse a un tipo de “acoplamiento humano-maquínico” que surge de la ilimitada inteligencia de los procesadores. Así el “golpe de estado” de la técnica instaura en nuestros días su soberanía para ubicarnos definitivamente en las antípodas de la modernidad humanista.  “Esta nueva especie (…) supera las expectativas de sus diseñadores. Estos flujos animados de una fuerza vital han sido generados por los humanos y exceden, más allá de toda medida, algunas de sus aptitudes”.

 

El ensayo, última pieza de una “trilogía exploratoria de mutaciones decisivas de nuestro tiempo”, junto con Surveillance globale (2009) y La Société de l’anticipation (2011), consigue que el lector de alguna u otra manera no permanezca indiferente a la interpelación. Habilitada la lectura ética, lejos de clausurar el sentido en una primera aproximación  teleológica,  el texto permite problematizar las cuestiones del  extrañamiento y lo siniestro dentro del marco que, en líneas generales, define a Occidente en el siglo XXI,  el del capitalismo neoliberal. Ni los más nostálgicos lograrán ya vislumbrar los límites del carácter protésico de nuestra humanidad. 

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