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Asymmetrical-Motion: entre la práctica, la poesía y la reflexión
Asymmetrical-Motion. Notas sobre pedagogía y movimiento, de Lucas Condró y Pablo Messiez. Editorial Continta Me Tienes, 2016.
 
En formato pocket y, al mismo tiempo, enorme en reflexiones que rozan lo poético, Asymmetrical-Motion (segunda edición revisada) mantiene un tono ensayístico o, como sugieren los autores, el estilo de un cuaderno de notas. El carácter de notación mantiene en sí mismo el trazo de lo espontáneo, aquello que surge de la observación y de la ocurrencia. Esa frescura y ese tono personal atraviesan el tratado que Lucas Condró (Buenos Aires 1977) –bailarín, coreógrafo y docente‒ y Pablo Messsiez (Buenos Aires 1974) –actor, director y dramaturgo radicado en Madrid‒ escriben en co-autoría.
 
El prólogo de Claudia Faci da un marco de referencia, un contexto ideológico al trabajo, fundamental para su lectura. La introducción también sitúa el trabajo desde una mirada pedagógica que inevitablemente se vincula o, mejor dicho, se fundamenta en lo ideológico. Allí, los autores proponen desplazar la figura del Maestro (la M mayúscula no es casual) y virar la atención hacia el cuerpo grupal, cuestionar la jerarquía de saberes ‒propios/grupales‒ y desmantelar el mandato cartesiano donde la mente controla al cuerpo (cuerpo en movimiento).
 
Un libro pocket, transportable, que puede ser material de inspiración para docentes de danza, para disparar reflexiones sobre la práctica. Un tratado que intenta una revisión (personal, ensayística) del lenguaje, como sugiere Claudia Faci en el prólogo: “una campaña de higiene para la mirada”. Es que aquí, la función de la observación se vuelve central, donde la danza no aparece como un mero hacer físico, sino que se relaciona con el pensamiento, la mirada, la imagen, lo afectivo, la reflexión y, nuevamente, la praxis.
 
En ese mismo sentido viaja la propuesta para el trabajo corporal al comprender la independencia de las partes del cuerpo, sin perder la idea de correlación entre ellas. En el apartado de ejercicios, reza: “Mover cada una tratando de entender su singularidad, para después mover todas al mismo tiempo conservando la independencia de cada una de ellas.”
 
El trabajo se nutre de preguntas sin respuesta y de definiciones que podrían mutar. En eso radica su fortaleza, ya que no se vuelve un manual de ejercicio sino que parece ser un provocador de pautas, una posible herramienta útil para motivar el diseño de clases, improvisaciones y, por qué no, creaciones.
Es un texto de propuestas: “Mover cada parte, las partes de las partes, y las partes entre las partes. Mover lo que se nombra, lo que se ve. Mover también lo que aún no nombramos, porque aún no vemos. Mover para poder ver. Que el movimiento revele el cuerpo.”
 
El libro finaliza con un breve capítulo de ejercicios que se vinculan con las notas desarrolladas, sin perder el tono propositivo, como una continuación de lo anterior. No se trata de un libro acerca del trabajo técnico de la danza; inmerso en la contemporaneidad, se presenta en un tono inacabado, planteando ciertas direcciones en el abordaje del movimiento, pero sin clausurar el sentido (y allí radica su potencialidad poética).
 
Una propuesta que, parafraseando a Rancière, construye un espectador/lector/bailarín emancipado, portador de saberes, empoderado y capaz de utilizar las herramientas aquí planteadas. Posibilitando una emancipación intelectual y física, el cuaderno de notas se abre al lector. Y aquí se ve otro posible vínculo con el filósofo francés, donde la libertad de la mirada atraviesa su tesis. Allí, el espectador, aquí el bailarín (el que mueve) posee una capacidad estética, sin importar jerarquías, desmantelando una relación asimétrica entre creador/espectador, maestro/alumno, autor/lector. Cuestionando indirectamente categorías como bien/mal, lo bello/lo feo o lo grotesco, saber/ignorar.
 
Asymmetrical-Motion presenta un material que revela a unos autores inmersos en la praxis, en pleno ejercicio de la reflexión, sin recetas ni lecciones, donde el saber es algo que flota, que se construye en el hacer de forma dialéctica entre mover, percibir, reflexionar, nombrar y volver a mover.
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