Búsqueda
críticas
debates / libros
Made in China

Shanzhai. El arte de la falsificación y la deconstrucción en China, Byung-Chul Han. Traducción de Paula Kuffer, Caja Negra Editora, 2017, 96 páginas.

 
Más de dos mil años atrás, Platón fundó las bases del pensamiento occidental con su filosofía, en cuyo centro ubicó un concepto que ha dominado la escena filosófica: la verdad. Junto a la autenticidad y la permanencia, la verdad determina el ser y la esencia. En contraposición a estas nociones se encuentran la mentira, lo falso y lo mutable. De estas ideas deviene el concepto de original, el cual postula una esencia propia, es una creación y, por lo tanto, posee un principio. Unos milenios más adelante, Walter Benjamin reflexionará sobre la importancia de estos conceptos relacionados con el valor conferido a las obras de arte tradicional, su noción de “aura” implica lo irrepetible: una trama de espacio y tiempo que hace al valor único de la obra.

Podemos admitir que los occidentales pecamos de considerar a nuestro pensamiento como el verdadero y único. Es por esto que enfrentarnos a una idea del mundo diferente puede resultarnos particularmente difícil. Nuestra idea platónica de la verdad y la esencia chocan con la cultura del “hecho en China”. Alguna vez nos hemos preguntado ¿Qué sucede con todas las copias chinas de productos “capitalistas”? ¿Por qué es un fenómeno tan grande producir esos falsos Adidas, Samsung y Nokia? ¿Y los falsos Harry Potter que transcurren en Beijing? ¿Cuál es la relación de los chinos con lo verdadero y lo falso? Aquí es donde entra nuestro autor, el surcoreano Byung-Chul Han y su último libro Shanzhai, el arte de la falsificación y la deconstrucción en China. En él, el ensayista utiliza sus conocimientos de la filosofía china y la occidental para funcionar como un puente, un mediador entre su lector occidental y el pensamiento chino. Este libro nos propone enfrentarnos a una concepción del mundo esencialmente diferente a la nuestra.

A través de cinco conceptos que dividen al libro en cinco partes, Han desarrolla su pequeño, pero no por eso menos interesante, ensayo. Estas cinco nociones chinas son: quan (derecho), zhenji (original), xian zhang (sello de ocio), funzhi (copia) y shanzhai (fake). El planteo del libro es desarrollar una visión de la filosofía china a través de estos conceptos para entender el shanzhai, ya no desde la percepción occidental sino a partir de la propia mirada de la cultura china. Para lograrlo, el lector es incitado a comprender concepciones budistas tales como el no-ser y la des-creación, la ausencia de la esencia de las cosas (y, por lo tanto, la ausencia de una idea de verdad y absoluto) y la concepción del tiempo como algo en constante cambio, sin rupturas ni revoluciones, sin principios ni finales.

Los occidentales consideramos a la copia como una falsedad, una degradación del original, el cual es el verdadero. Han revela que los famosos Made in China no tienen el mismo valor en aquel país. Las versiones chinas de marcas multinacionales son consideradas en occidente productos falsos y de peor calidad que los originales. En el país oriental, explica el autor, el shanzhai no es una mera copia sino que tiene una identidad propia. Son productos diferentes que juegan de manera explícita con el hecho de no ser originales, no son ni pretenden ser engañosos ni falsos. Los fakes chinos conllevan su propia creatividad y tienen la misma calidad que los originales o incluso algunos son mejores o más creativos. Existe toda una cultura alrededor de la creación de productos shanzhai. Así lo demuestra el ensayista cuando indica: “En China, el shanzhai abarca todos los terrenos de la vida. Hay libros shanzhai, Premios Nobel shanzhai, películas shanzhai, diputados shanzhai o estrellas del espectáculo shanzhai.” La falta de una idea de esencia de las cosas genera que su cultura sea incompatible con la idea de la falsedad, los objetos simplemente son lo que son, sin una jerarquía entre cual fue hecho primero y cual lo copió, sean Adidas o Adodos o Samsung o Samsing.
Quienes ya conocen al autor surcoreano, puede que se encuentren escépticos frente a un nuevo libro del autor, dado que ha publicado una gran cantidad de títulos en los últimos años, los cuales versan sobre una serie acotada de conceptos que trabaja una y otra vez. Gratamente, este texto se aleja de los temas anteriores del ensayista, presentando algo nuevo e interesante, pero sin dejar de lado lo más atractivo de su escritura que configura su singularidad y estilo: textos cortos, accesibles y seductores. Para los nuevos lectores, este libro puede ser leído sin conocer sus trabajos previos y es una lectura rápida, estimulante y que no deja incertidumbres.
Nombre
Email
Comentario